lunes, 16 de mayo de 2011

Tú eres todos.

Desde la media noche de mi cuarto
te conjuro
-hombre de medianos conflictos-
y te exhorto a que te vistas 
de vida.
No intentes acostumbrarme 
a tus desprecios
no quiero atraparte 
entre mis redes
(ni que fueras monstruo marino).
Lo que sí me gustaría
es jugar con tus barbas más seguido
y hacer figuritas en tu cuerpo
con mi lengua de víbora.
Puedes estar tranquilo
tampoco pretendo 
hacer un río subterráneo
con la última gota 
de tu semen.
Sólo pido un lugar
junto a tu cuerpo
algunas veces
en este invierno
y después -lo prometo-
regresarte a la muerte.

                                      Silvia Tomasa Rivera.

No hay comentarios: