Lo delataron sus dedos manchados de negro. Otra vez se había levantado sonámbulo. Otra vez repetía patrones que al despertar no significaban nada. Nueva York parecía el lugar indicado, pero la paranoia no disminuía. Tantos años de dormir de día y vivir de noche transformaron a un hombre normal en una especie de autómata desahuciado. Cada una o dos noches era lo mismo, una historia contenida en un hoyo negro que todos recordaban menos él. Al otro día siempre un desconocido que lo saludaba como a un viejo amigo. La paranoia crecía y las sospechas de conspiraciones trastocaban cada vez más la realidad del individuo. Empacó sus pocas cosas y se fue sin sospechar que una nueva ciudad lo esperaría con nuevas noches de sonambulismo y más habitantes que conspirarían en su contra.

This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.
No hay comentarios:
Publicar un comentario